El poder cítrico del pomelo

Estrella de las dietas para adelgazar, el pomelo (también conocido como toronja) es una fruta cítrica que se cree originaria de Barbados, donde surgió como un híbrido entre el limón y la naranja. Más allá de dónde provenga, lo cierto es que tiene un dulzor intermedio entre ambas frutas, pero también es mucho más amarga. En la actualidad se cultiva en diferentes lugares del mundo (desde China hasta Estados Unidos) y se lo reconoce por sus beneficios para la salud.

El pomelo es refrescante y quita el apetito entre comidas.

No todos los pomelos son iguales

Existen diversas variedades de pomelo, en general clasificados en dos grupos, los blancos y los de color. Dentro de las variedades blancas la más consumida es la “Marsh seedless”, con pulpa color claro y cáscara gruesa. Se emplean los pomelos blancos en la industria del jugo, ya que para consumir como fruta se suelen elegir las variedades pigmentadas. Los pomelos de color tienen una pulpa más bien rosada o roja, y deben esta coloración a un pigmento llamado licopeno. Los de mayor consumo son los de la variedad “Star ruby”.

Ventajas de consumir pomelo

Como todo cítrico, es una fuente de vitamina C, que ayuda a su vez a absorber mejor el hierro presente en otros alimentos. Se recomienda su consumo para prevenir el colesterol elevado y proteger el sistema cardiovascular. Por su presencia de antioxidantes se supone que previene la aparición de ciertos tipos de cáncer y retrasa el envejecimiento. Por su parte, el extracto de semilla de pomelo es desinfectante y antiséptico.

Muchas propiedades del pomelo son compartidas con otros cítricos.

¿Sirve para adelgazar el pomelo?

Por sus propiedades diuréticas y su contenido de fibra, el pomelo puede servir en las dietas para adelgazar, brindando sensación de saciedad y aportando muchas vitaminas con muy pocas calorías. Se recomienda consumir la fruta entera (con pulpa), o bien el jugo exprimido en casa (no comprar envasados comerciales) y sin agregarle azúcar. Pero de cualquier modo, los nutricionistas descartan que el pomelo sea una solución “mágica” o “quemagrasas”: hay que incluirlo dentro de una dieta balanceada y no esperar milagros ni exagerar su consumo. En caso de estar tomando algún medicamento, conviene consultar al médico antes de consumirlo ya que el pomelo puede interactuar con determinados medicamentos, prolongando su acción farmacológica.

El pomelo es protagonista de muchas dietas adelgazantes.

Cómo elegir y conservar el pomelo

Como toda fruta, siempre conviene comprar aquellos de cultivo ecológico, que eviten los plaguicidas que pueden filtrarse incluso a través de la gruesa piel del pomelo. Escoger aquellos provenientes de zonas cercanas que se hayan dejado madurar en el árbol: si tenemos un frutal en casa ¡tanto mejor!
Al comprar pomelos, elegir los que tienen mejor aroma, y evaluar la relación peso-volumen, ya que los más pesados tienen más jugo. Hacer a un lado los más arrugados o blandos. En casa guardarlos en un lugar seco, a temperatura ambiente, y preservados de la luz solar directa. Y consumirlos inmediatamente al pelarlos, cortarlos o exprimir el jugo, para evitar que se destruya la vitamina C y aprovechar al máximo todas sus propiedades. Una última sugerencia: el pomelo fresco queda muy bien en ensaladas.

Deja un comentario