Cómo bajar de peso corriendo

Muchas personas que quieren bajar de peso se proponen comenzar a correr regularmente. Y si bien el running es un excelente ejercicio cardiovascular con muchos beneficios para el organismo, no siempre resulta fácil ver resultados en la balanza. Aquí te explicamos por qué cuesta adelgazar corriendo, y cómo puedes mejorar tus resultados.

¿Te gusta salir a correr? Puede servirte para perder peso si lo haces a conciencia.

Cuestión de calorías

El descenso de peso se produce cuando las calorías que quemamos a diario son superiores a las que ingerimos. De esta manera, al organismo no le queda más remedio que recurrir a las reservas de grasa (esa depositada en tu abdomen, tus muslos o tus glúteos) para seguir funcionando. Entonces, salir a correr es una manera de quemar calorías.
Pero no te confíes: para adelgazar medio kilo por semana –una cifra razonable- deberías tener un déficit de entre 300 y 600 calorías diarias. En 45 minutos de actividad aeróbica, una mujer de peso medio quema aproximadamente 500. Si tu idea después de correr es reconfortarte con un merecido helado o una hamburguesa con queso, entonces estás recuperando las calorías quemadas y no le permites a tu cuerpo perder peso.

Culpa al metabolismo

El cuerpo es una máquina muy inteligente, y a medida que haces la misma tarea una y otra vez, aprende a hacerla con menor esfuerzo: es decir, menor gasto de energía, y menos calorías quemadas. ¿Qué significa esto para los corredores? Que si todos los días sales a correr 20 minutos y haces la misma distancia, estarás quemando cada vez menos calorías, porque para tu metabolismo la tarea ya no le resulta igual de trabajosa.

Cuando corras procura superar tus propios límites en cuanto intensidad del ejercicio.


Lo ideal para perder peso corriendo es incrementar, no solamente el tiempo del ejercicio, sino su intensidad: en efecto, en lugar de correr más kilómetros procura hacerlo más rápido, o en intervalos de caminata y trote. Debes seguir obligando al cuerpo a esforzarse para que la baja de peso se sostenga.

Creando masa muscular

La mejor manera de perder peso es quemando los depósitos de grasa y reemplazándolos por masa muscular. Al correr o hacer otros esfuerzos (abdominales, levantar peso, una rutina de máquinas en el gimnasio) tus músculos sufren minúsculas roturas, lesiones que el organismo debe reparar. Al construir nuevas fibras en los músculos se emplea energía, por lo que la pérdida de calorías continúa incluso cuando el entrenamiento ya ha finalizado.
Pero para construir esos nuevos músculos, necesitas ingerir suficiente proteína e hidratos de carbono. Si procuras perder peso corriendo al mismo tiempo que haces una dieta hipocalórica o restrictiva, lo único que conseguirás será agotarte.

Intenta complementar tu actividad aeróbica con ejercicios con peso.

¡El número en la balanza no es todo!

Por último, ¿has pensado en el hecho de que el músculo pesa más que la grasa? Si como resultado de un entrenamiento riguroso y una alimentación balanceada tu cuerpo se ve más tonificado, debes alegrarte de los resultados y no asustarte porque la balanza muestra que pesas lo mismo que antes, o incluso más.
Correr puede ser una buena manera de adelgazar siempre y cuando seas consistente en su práctica, te esfuerces por superar tus propias metas, y combines el ejercicio con una alimentación saludable.

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